viernes, 28 de agosto de 2026

PERDER, CALLAR Y OBEDECER

 


PERDER, CALLAR Y OBEDECER

Por Eliseo Santana A.

El próximo martes 1 de septiembre de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum presentará su Segundo Informe de Gobierno.

El evento se ha convertido en el pretexto perfecto y la cortina de humo ideal para que la dirigencia nacional de Morena intente enmendar la pifia que cometió al calendarizar los "destapes" —aunque ellos nieguen la autoría de esos calendarios—. Así que, “aprovechando el nublado”, se agarran del informe presidencial y nos dicen que, para no opacar a la mandataria, pondrán en pausa las designaciones que ya tenían programadas.

Al calendarizar las nominaciones en fila, una tras otra, el partido evidenció su incapacidad para contener la ola de protestas de los precandidatos desechados, quienes son fulminados a puerta cerrada bajo el oscurantismo de dudosas encuestas cuyos resultados reales nadie conoce. La consigna oficial es clara y autoritaria: PERDER, CALLAR Y OBEDECER.

Sinaloa, sin embargo, se cuece aparte. En esa entidad, la cúpula nacional fue incapaz de sacar de la jugada a la senadora Imelda Castro, la consentida del cuestionado gobernador Rubén Rocha Moya. El grupo Rochista le dobló las manos a la dirigencia, la cual prefirió ceder ante el cacicazgo local antes de hacer más grande el polvorín político y de seguridad que ya arrastra el mandatario sinaloense.

En el sur del país, la simulación democrática operó con el mismo cinismo, pero con hilos distintos. En Campeche, la bendición cayó sobre Pablo Gutiérrez Lazarus, alcalde de Ciudad del Carmen y pieza impulsada abiertamente por la maquinaria de la gobernadora Layda Sansores. Mientras tanto, en Colima, la "tómbola" de las encuestas favoreció milagrosamente a Rosa María Bayardo, alcaldesa de Manzanillo y cuadro de absoluta confianza de la gobernadora Indira Vizcaíno. En resumen: un primer bloque donde el dedo de los gobernadores sustituyó por completo la voluntad de la militancia.

Es ahí donde cobra sentido el "respiro" del Informe Presidencial. Morena utilizará esta pausa de una semana para pulverizar los tiempos y dosificar los golpes en los estados restantes rumbo a las elecciones de 2027. Las inconformidades en Sinaloa, Campeche y Colima encendieron las alarmas; si los destapes hubieran continuado "de chorrito", el engrudo se les habría hecho bola a nivel nacional de forma incontrolable. Esta tregua artificial busca enfriar los ánimos antes de que el fuego llegue a entidades donde la fractura interna ya es inocultable.

El ejemplo más vivo es Baja California Sur, donde la denuncia de que no hay piso parejo dejó de ser un secreto a voces. En la media península, los señalamientos apuntan directamente al gobernador y su aparato estatal, volcados en imponer a su favorita, la alcaldesa de La Paz, Milena Quiroga. La estrategia de la dirigencia nacional es clara: ganar tiempo para operar en la sombra, comprar voluntades y evitar que los aspirantes locales cumplan su promesa de romper con el partido si la imposición se consuma en los próximos días… porque de que se va a consumar, se va a consumar.

La imposición en BCS ya estaba cantada, avisada, telegrafiada y señalada. Ahora lo que sigue es ver si, de verdad, los que amenazaron con no aceptar imposiciones tienen las agallas suficientes para sostener lo que dijeron, o si empezarán a salir con que:

"Por la unidad del partido y del proyecto"

"Vienen otras batallas y nos necesitan aquí"

Esa es la única duda que nos queda: saber si se doblan o no.


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